Un tal 8 de diciembre del 1995 nació alguien que más tarde sería la base fundamental de mi felicidad, ese día nadie sabía lo que se venía encima, pero sí señores, ahí acababa de nacer, la flor más bonita de mi jardín.
Es una de las mejores personas que conozco, quizás sea la mejor, es quien hace que un día gris, se torne a blanco, la persona que hace que cada día pueda sonreír a cada momento que pasa, por que pensando en ella, es imposible tener un mal gesto, es imposible pensar nada malo.
Ella es la razón de mi ser, ella es mi puta vida, mi otra mitad.
La quiero.
Isabel Oliver Álvarez.